English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

La cara de culpa del perro es un mito

El remordimiento y culpabilidad que muchos dueños creen ver en sus canes tras una regañina no son ciertos, afirman los expertos // Por EVA SAN MARTÍN de www.consumer.es

La cara de culpa que muchos creen ver en su perro tras una reprimenda no existe, afirman los científicos. Este artículo explica cómo las personas malinterpretamos esta intensa mirada del can y por qué el remordimiento no es un sentimiento canino. Recoge, también, el famoso vídeo del perro con presunta cara de pena, que ha conseguido millones de visitas en Internet.

La cara de culpa del perro no es tal

La supuesta cara de culpa del perro, que sigue a una regañina, no es tal. Las personas solemos interpretar esa expresiva mirada del can clavada en nuestros ojos como una expresión de remordimiento ante una mala conducta. Sin embargo, los expertos desmienten este extremo.


Los humanos percibimos culpabilidad en la mirada del perro, pero ello no significa que el animal se sienta de ese modo, concluye una investigación coordinada por la experta en comportamiento canino Alexandra Horowitz, autora del bestseller 'Dentro del perro: lo que el perro ve, huele y sabe' (Inside of a dog: What dogs see, smell, and know, Scribner, 2009)

-->

"Los dueños tienden a atribuir a sus perros sentimientos humanos de forma equivocada; es decir, la presunta cara de pena del can es una antropomorfización que no siempre es acertada", afirma la científica de la Universidad de Barnard, en Nueva York. Los resultados de su investigación han sido publicados en la revista científica 'Behavioural processes'.

La culpa: un sentimiento humano pero no canino

Las personas podemos caer en el error de tratar de explicar el mundo que nos rodea desde nuestro propio prisma. Sin embargo, esta mirada humanizada no siempre sirve para interpretar el comportamiento de los animales, entre ellos, el perro.

Resultado de este error es que las personas solamos ver culpabilidad en la mirada del peludo compañero cuando creemos que este se ha comportado de un modo incorrecto. Aunque esto no siempre sea cierto.

El estudio de Horowitz, que fue grabado en vídeo, consintió en reunir a 14 perros con sus dueños en una habitación. Las personas eran invitadas a salir de la estancia tras ordenar a sus canes no ingerir un delicioso premio comestible. Durante su ausencia, solo algunos perros recibieron el premio prohibido.

De regreso a la habitación, algunas personas fueron informadas de que su can había ingerido el premio vetado, mientras que a otros se les dijo que su peludo amigo les había obedecido. Estas indicaciones, sin embargo, no siempre eran correctas.

¿Cuál fue la sorpresa? La cara de remordimiento que los dueños creyeron ver en sus animales tenía poca relación con la realidad, es decir, con una conducta indebida. En este caso, comerse un aperitivo que les estaba prohibido.



Los dueños que piensan que su perro ha desobedecido creen percibir esa famosa mirada de lástima, aunque el perro no haya hecho nada malo.

El remordimiento no es cosa de perros

Los científicos han podido estudiar que humanos y animales compartimos algunos sentimientos. Entre ellos, la capacidad de querer e, incluso, de pasarlo bien y sonreír -afirman otros estudios-, aunque en este caso, la risa canina y humana tenga diferencias evidentes.

Los perros tienen sentimientos y, además, de gran intensidad. Pero ello, no implica que todos las emociones humanas puedan ser trasladas a los canes. La culpa y el remordimiento que las personas solemos atribuir a la famosa cara del perro son ejemplos de ello.

La relación entre perros y humanos es un vínculo muy especial e intenso, del que los amantes de los animales saben disfrutar. Sin embargo, como advierten los expertos, no conviene llenar de prejuicios la relación perro-humano. Sino, más bien, disfrutar de la amistad con el perro tal como es: con sus peculiaridades y, también, sus incomprensiones.

-->

El perro con cara de culpa más famoso de la Red
La cara de culpabilidad del perro es un mito. Pero muchos son los que creen verla. Millones, en realidad, a juzgar por el éxito del vídeo del perro Denver con cara pena.

La grabación y la genial expresión facial del can han logrado más de 23 millones de visitas en YouTube. En ella, Denver es acusado por su dueño de haberse comido los aperitivos del gato. Y Denver responde a esta inculpación con simpáticos gestos que, sin embargo, los expertos han confirmado que poco tienen que ver con un presunto remordimiento.
Escobar LA REVISTA Digital
Publicar un comentario

Entradas populares