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Mi familia no acepta a mi pareja


El novio/a de los hijos puede instalar la desarmonía en la familia si no cumple con todas las expectativas deseadas. ¿Es posible encontrar un equilibrio y potenciar el respeto y la aceptación? // Fuente: Revista En Plenitud

¿Qué hacer cuando los padres no consideran apropiada la elección amorosa que ha hecho su hijo? “Ante todo, hay que analizar muy bien los motivos del desagrado y saber si éste se justifica o no.

Lo más frecuente es que los padres no estén acostumbrados a que los hijos presenten su noviazgo de modo abierto a toda la familia, es una experiencia nueva para ambas partes y lo que los padres intentan hacer de modo instintivo es sobreproteger al hijo de cualquier tipo de sufrimiento.

El miedo que sienten los adultos es normal, hay muchas dudas que surgen y que al no ser resueltas generan más tensión.

Ambas partes deben sentarse a hablar. Conocer a la pareja es la única manera que existe de hacerse una opinión exacta sobre cómo es la persona”, sostiene la psicóloga especialista en temas de familia, la española Sagrario Martínez.

¿Qué hacer cuando la familia rechaza a la pareja del hijo?

1.- Si la relación de pareja vale la pena, hay que defenderla más allá de la opinión de la familia. “Esto no significa que haya que enfrentarse y enemistarse con los padres.

Lo que quiere decir es que hay que demostrarle a los integrantes del núcleo familiar, los aspectos positivos que tiene la pareja elegida y de qué modo ha influido favorablemente en nuestra vida desde que lo conocimos”, aconseja la profesional.


2.- Todos tenemos defectos y una personalidad que nos distingue. “Ocultar o mentir sobre determinados aspectos de la pareja no es saludable ni sirve de nada.

Puede ser que haya padres que nunca estén satisfechos con ninguna de las elecciones que se hagan referentes al amor, pero eso es algo que tiene que ver con ellos y la historia que cargan que en algún momento tendrán que revisar.

Lo importante es ser sinceros y presentar a la pareja tal cual es, con sus virtudes y sus defectos”, sugiera la especialista.

3.- Ante la crítica de los familiares, lo mejor es mantener una actitud abierta y poder analizar cada comentario adverso. “Lo más apropiado en estos casos es contestar a cada juicio de valor o apreciación con fundamento.

Hacer hincapié en aquellos valores positivos que tiene la pareja y contestar sobre todo con respeto. Un comportamiento maduro y tolerante es altamente favorable para que la familia también se dirija a uno en buenos términos”, explica Martínez.

4.- Las primeras veces que la pareja acude al ámbito familiar, lo indicado es que sean visitas cortas. “Nada de salidas de fines de semana o reuniones de muchas horas.

Lo mejor es hacer que el encuentro sea lo más casual posible en donde ambas partes estén relajadas y en donde no se profundice demasiado en cuanto a conversaciones.

La primera impresión es muy importante y para que sea positiva, ésta debe ser breve. No hay que olvidar sonreír, ser amable y educado”, destaca la especialista.

5.- No es bueno intentar cambiar a la pareja para agradar a la familia.

“Es un error muy frecuente en el que cae mucha gente. Hay personas que son muy vulnerables a los comentarios ajenos, mucho más si éstos son negativos.

Siempre es beneficioso cambiar aquellos aspectos dañinos que auto lastiman y perjudican a otros, pero no es bueno que una persona modifique su aspecto físico o detalles de la personalidad que no son malos para ser aceptado”, comenta la psicóloga.

6.- Si más allá de la buena voluntad, la situación entre ambas partes no se puede recomponer, aunque sea difícil, “hay que mantener una relación cordial con la familia y con la pareja. Es mejor evitar las peleas, las discusiones y las situaciones comprometidas”, finaliza diciendo la experta.

Escobar LA REVISTA Digital
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