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Hijos que roban a sus padres


Todos conocemos el maltrato físico y psicológico a los mayores, pero ¿sabías que el financiero puede ser uno de los más peligrosos, por su invisibilidad y sus consecuencias?

Su hija mayor no paga sus cuentas a tiempo. Su hijo tiene un nivel de vida muy por encima de lo que le permiten sus ganancias.

Usted ama a sus hijos, pero también le preocupa que la irresponsabilidad que demuestran en sus propias finanzas signifique que no podrán encargarse de sus finanzas si usted necesita ayuda cuando sea ya anciano.

Pero, ¿ha considerado la posibilidad de que sus hijos podrían robarle?






• Entre el 60 y el 90 por ciento de los delitos financieros de maltrato a personas mayores son cometidos por familiares.
• Las personas mayores no denuncian el delito por vergüenza o por temor a represalias.
• Los que padecen de demencia, depresión o alguna discapacidad están en mayor riesgo.

Los expertos estiman que entre el 60 y el 90 por ciento de los casos de abuso financiero de ancianos es cometido por miembros de su familia.

Los funcionarios y los trabajadores sociales especializados en este delito creen que aumentará a medida que exista un mayor número de población de la tercera edad, pero generalmente suelen estar bien predispuestos para investigar.

Nadie sabe exactamente cuántos casos de abuso financiero de ancianos se llevan a cabo, pero los expertos estiman que al menos dos de cada diez casos no son detectados.

Muchas de las víctimas no reconocen haber sido víctimas de este delito, por vergüenza y timidez o por temor a las represalias.

El agresor suele ser un hijo adulto que aún depende económicamente de la ayuda de sus padres.

La investigación disponible sugiere que el mayor riesgo de maltrato a personas mayores por parte de los hijos adultos se asocia a factores tales como el desempleo del hijo, o la extrema dependencia financiera hacia la persona mayor.

¿Quiénes están en riesgo?

Los estudios indican que una persona anciana corre un mayor riesgo de sufrir explotación financiera cuando tiene ciertos problemas para completar tareas ordinarias, pero vitales, tales como hablar por teléfono o realizar los quehaceres domésticos.

Otras condiciones que predisponen a las personas mayores a sufrir abuso financiero son la demencia y la depresión.

Con las familias cada vez más dispersas en esta sociedad moderna es más probable que nunca que un hijo pueda robarle a su padre o realizar una mala gestión de sus activos sin que los demás se enteren.

Fuente: En Plenitud
Escobar LA REVISTA Digital
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